Toldot

Viernes 9 de Noviembre de 2018 - 1 de Kislev de 5779
Encendido de las velas: 19:13hs.
Shabat Concluye: 20.13hs.
Parashat Toldot lectura trienal 3er ciclo (Bereshit 27:28-28:9) Pág 97: “Y cocinó Iaacov un guisado; y vino Esav del campo, y estaba cansado. Y le dijo Esav a Iaacov: ‘Dame, te lo ruego, de esta (lenteja) roja, porque estoy cansado.’ Por eso, (Esav) es llamado Edom (rojo). Y dijo Iaacov: ‘Vendeme, como el día (claramente), tu primogenitura.’ Y dijo Esav: ‘Ahora yo voy en camino de la muerte, ¿y para qué me sirve la primogenitura?’ Y dijo Iaacov: ‘Jurámelo como el día.’ Y él le juró, y vendió su primogenitura a Iaacov. Y Iaacov dio a Esav pan y guisado de lentejas, y comió, y bebió, y se levantó, y se fue; y despreció Esav la primogenitura.” (Bereshit 25: 29 – 34) Esta parashá comienza con un conflicto que llevó a los dos mellizos tan diferentes, a distanciarse por una bendición de herencia que le daba el padre al primogénito. Una bendición que propiciaba el honor familiar, la tradición del más grande, y la pelea por la herencia material. Este episodio simbolizó una rotura de más de veinte años en la relación entre Iaacov y Esav, y en una vida alejada paralelamente del otro. Iaacov da comienzo a su vida en esta parashá y sale en busca de protección y techo en las tierras de su tío Labán. Esav que poco se sabe de él, también comienza su vida. Itzjak al bendecir a su hijo Esav, le ordena que no se case con una mujer de Cnaan. De esta forma, el percibe que su padre no veía con buenos ojos a las mujeres de Cnaan, por lo tanto decide ir hacia las tierras de Ishmael (Su tío, hermano mayor de Itzjak) para honrar a su padre. Y allí toma a Majalat, hija de Ishmael, para continuar con su futuro.

Shabat Shalom. Equipo de Culto y Educación

Haftará

Haftará Malaji I (1-2:7) pág 217: El profeta Malají fue el último de todos los profetas del pueblo de Israel y vivió al comienzo de la época del Segundo Templo de Jerusalem (s. IV a.e.c. aprox.). La Haftará Toldot es extraída del libro de Malají por su comienzo donde el profeta da la palabra de D’s al pueblo donde El eterno cita a Esav y a Iaacov diciendo: “Yo amaba a Iaacov” . En esta profecía de reprimenda para los hijos de Israel por despreciar los sacrificios, vemos que antes de reprenderlos, el profeta le dice al pueblo - en nombre de D’s - cuánto Él los ama: “...Un hijo honra a su padre, y un siervo a su amo. Si Yo soy pues Padre, ¿dónde está Mi honra? Y si Yo soy Amo, ¿dónde está Mi temor?” El pueblo estaba alejado una vez más en la historia y Malají con el rol de profeta y predicador de la palabra divina, ayuda al pueblo a volver al camino de la fé.