Behar

Viernes 24 de mayo - 20 de Iyar de 5779
Encendido de las velas: 17.36hs.
Shabat Concluye: 18.34hs.
Lectura trienal, Tercer ciclo: Vaikrá (25:1-25:28) pág 91: La parashá de esta semana es Behar y nos relata sobre diferentes leyes que tienen que ver con la agricultura en Israel, de aquí se extraen muchas leyes y algunas de ellas siguen vigentes hasta el día de hoy. Behar se lo puede denominar como el tratado bíblico de la economía agricultora en Israel. Seis años de siembra y el 7mo año para dejar descansar la tierra, como los días de la semana. Tanto los humanos como los animales, deben descansar; está comprobado la importancia del descanso para todos los seres vivos, pero en este caso la Torá se refiere explícitamente a la tierra! Y cuando este ciclo se repita siete veces, el año número cincuenta será el año de Yovel, Jubileo. En ese año las tierras se devuelven a su dueño original, y cada uno vuelve a su tierra que había vendido, una economía cíclica, donde cada uno es poseedor de su tierra y vuelve a obtenerla y devuelve las que compro para volver a comprarlas. Behar nos enseña como una tradición milenaria nos puede dar lecciones de economía y ética en una sociedad contemporánea. Las leyes de agricultura no son para que unos se enriquezcan más que otros, si no para dividir y volver cada uno a su posesión original y además también dar parte de la cosecha a aquellos necesitados. Estas leyes fueron dadas antes de llegar a Israel, en un contexto social diferente al contemporáneo. La sociedad era horizontal si alguien era rico lo más probable era que lo siga siendo, mientras que un pobre vivía y moría como tal, no había una posibilidad de movilidad social notoria. De ver en Egipto las extravagantes y lujosas riquezas de unos pocos, el pueblo aprendió la importancia de la horizontalidad social y económica, y a través de este tipo de economía armaron las bases para su nueva tierra.

Shabat Shalom. Equipo de Culto y Educación

Haftará

Haftara: Irmiahu 32:6 - 32:27 pag 163 La Haftará nos lleva al libro del profeta Irmiahu (650 a.e.c.) y obra abunda no solamente en profecías sino también en datos históricos, personales, esperanzas y anhelos del profeta, además de los sufrimientos y las vicisitudes personales que le tocan vivir. Irmiahu nació en el seno de una familia de Cohanim -sacerdotes- a unos cuantos kilómetros de Ierushalaim. La analogía entre la parashá y el texto profético está en el tema de la venta del campo. El episodio ocurre en el año 587 a.e.c. durante el sitio de Jerusalén, mientras Irmiahu estaba detenido en prisión, porque pregonaba, en nombre de D's, que la ciudad sería conquistada y destruida por los Babilonios. El profeta compra el campo de Hanamél, paga su valor exacto, y hace una compra formal con todos los requisitos legales y guardará el documento en una vasija de arcilla que, probablemente, quedó sepultada para que perdure por muchos años. En la realidad histórica la ciudad será destruida, sus habitantes exiliados y el profeta no regresará más a Jerusalem ni se asentará en el campo adquirido por él.