Vaikrá

Viernes 15 de marzo de 2019 - 9 Adar de 5779
Encendido de las velas: 18.54hs.
Shabat Concluye: 19.48hs.
Lectura trienal Vaikrá (4:25 - 5:26) pag.10 Entramos en el tercer Libro de la Torá llamado Vaikrá “Y llamó” y la parashá de esta semana tiene el mismo nombre. La lectura comienza con “Y llamó Dios a Moshé desde la tienda de reunión y le dijo” Este es el hincapié para una seguidilla de leyes rituales que Dios le va a transmitir a Moshé para que le diga a Aarón y a los Sacerdotes, respecto a los korbanot. Un Korban era un sacrificio que realizaban los cohanim para Dios antiguamente en el Beit Hamikdash, y su práctica viene de este libro. Korban viene de la raíz Karov (קרב), cerca, y esa es la principal finalidad de los mismos, ofrendas de animales y vegetales traídas al Santuario para acercarse a Dios. La intención de cada sacrificio era desprenderse de algo valioso sea material o un comestible, para poder acercarse a Dios, y era la práctica más habitual de aquel entonces. Hoy, entendemos un sacrificio como dar algo que es valioso para uno y entregarlo a otro, obteniendo como resultado poder llegar a tener una relación más cercana o estrecha con la persona. Estamos acostumbrados a contextualizar “Sacrificio” como algo negativo, pero la lectura de la Torá nos enseña lo contrario, que hay que sacrificar por el otro de una forma donde podamos sentirnos cómodos de dar y saber que a la otra persona le hace bien. Este Shabat nos invita, a dar algo de nosotros hacia nuestro prójimo para poder afianzar los lazos y así prepararnos para compartir la alegría de la libertad todos juntos en Pesaj. Shabat Shalom

Shabat Shalom. Equipo de Culto y Educación

Haftará

Haftara Zajor : Shmuel I 7 15:2-34 pág 120 La Haftará de la semana corresponde a la sección de cuatro parashot especiales que se leen antes de pesaj. Haftará de Zajor es la segunda de las cuatro lecturas especiales, y es leída el shabat anterior a Purim. En la historia de Purim encontramos a un personaje que quiso destruir al pueblo de Israel solamente porque eran judíos, Hamán. En meguilat Ester, Hamán es llamado "Hamán el amalekita", pues él era descendiente de ese pueblo. "Ahora, ve y golpea a Amalek, y destruirán todo lo que tiene, y no te apiadarás de él, y matarás desde hombre hasta mujer, desde niño hasta lactante, desde toro hasta cordero, desde camello hasta burro" (samuel 15:3). Pero el rey Shaul, generaciones anteriores, no cumplió la orden de D'os al pie de la letra. Él dejó con vida a Agag - el rey de Amalek, y a algunas de sus pertenencias, por lo que el profeta Shemuel se presentó delante de él reprendiendolo por su mala acción. Según cuenta la tradición, si el rey Shaul hubiese cumplido la orden de destruir a los amalekitas, ese tal Hamán que nombramos con mucho ruido, no hubiese existido.