Ki Tetzé

Viernes 13 de septiembre- 13 de Elul de 5779
Encendido de las velas: 18.26 hs. Shabat finaliza: 19:22 hs. Ki Tetzé lectura trienal 2do ciclo (23:8-24:13) pág 87 La parashá semanal comienza con “Cuando salgas a la guerra” y a partir de ese punto comienza una serie de leyes éticas y de comportamiento sobre qué debo hacer cuando vaya a la guerra, conquiste un territorio, cuando alguien me robe algo, o simplemente si encuentro algo que no es mío. Estas y las tantas otras leyes que figuran en nuestra parashá, componen las 74 Mitzvot de las 613 que figuran en toda la Torá. Esta parashá nos enseña que la Torá fue y es un manual de vida ético para la comunidad, y que si tomamos esa forma de vida que incluye a las mitzvot obtendremos una vida con un sabor especial. Las mitzvot no tienen que ser una carga, sino que deben ser un aderezo especial para nuestra vida. El Rab Gustavo Surazski explica que el número 74 escrito en letras hebreas puede leerse como “ed”, que significa testigo. La forma que tenemos de atestiguar y hacer visible nuestra fe, es mediante el cumplimiento de mitzvot. Una Mitzvá se lo puede entender como un hilo que tenemos con D”s. Cuando cometemos errores esos hilos se van cortando, pero cuando los reparamos se vuelven a atar. Cada falla que tenemos en nuestra vida es un nudo mas del cordón espiritual, cuanto más reparaciones hagamos, más cerca de D”s estaremos. Iamim Noraim y todo el mes de Elul es nuestra oportunidad para atar la mayor cantidad de hilos posibles.

Shabat Shalom. Equipo de Culto y Educación

Haftará

Ishaiahu (54:1-10) pág 157 Esta Haftará es la quinta de la serie de las siete haftarot “de consuelo”, extraídas todas del libro del profeta Ieshaiahu. Comienza con “Canta ¡Oh esteril! que no ha parido” Un poco contradictorio con lo que leemos en nuestra parashá que nos habla respecto a tomar una mujer como esposa, y las diferentes formas de quehaceres con nuestros hijos y su primogenitura. Pero la Haftará nos relata sobre la mujer estéril que canta exigiendo a su hijo. La mujer en este caso sería el pueblo de Israel. El hijo que no tiene, es Ierushalaim, por la destrucción de la misma. Cómo nosotros afligimos nuestro corazón en busca de nuestro deseo de retornar a nuestra tierra. Según mi opinión gracias al comentario del Rab Marcos Edery (Z”L) esta Haftará de “Consuelo” se lee antes de Iamim noraim para creer y afirmarse en la Misericordia de D’s, que suprimirá, en definitiva, el rigor y la dureza del ser humano. Uno debe creer en el perdón de D´s para prepararse para el perdón de nuestro prójimo.