Jaiei Sara

Viernes 22 de Noviembre de 2019 / 24 de Jeshván 5780
Encendido de velas: 19:25hs
Shabat Concluye: 20:17hs

Parashat Jaiei Sará lectura trienal 1er ciclo (Bereshit 23:1-24:9) Pág 76: La parashá de esta semana lleva el título de “Las vidas de Sará”. Hay un comentario famoso que dice que la vida de Sará fué dividida en varias partes, la primera cuando vivía con Abraham en su tierra natal. La segunda implorando tener un hijo, y la tercera disfrutando ese hijo que tuvo. Sará falleció a los 127 años y los últimos años de Abraham.La lectura comienza con la muerte de nuestra primera matriarca y a lo largo de la parashá continúa el relato de Abraham y el entierro de Sará. Abraham comienza en la parashá solo, y concluye con su muerte. Abraham muere con 175 años, y quien vivía con él era su hijo menor Itzjak. En cuanto llegó el momento del entierro, Itzjak se vió acompañado por su hermano Ishmael, fue un reencuentro luego de muchos años sin verse. La causa de su separación había sido porque Sará le dijo a Abraham que expulsara a Agar, madre de Ishmael, y a su hijo, y D´s le dice que le haga caso y así ocurrió. Finalmente los dos hermanos se reencuentran y entierran juntos a su padre, dejando las diferencias de lado para hacer un acto de respeto y honor. La parashá nos enseña diversos aspectos para nuestra vida, pero el más central a modo narración es que fallecen los dos impulsores del pueblo judío, nuestro patriarca Abraham y nuestra matriarca Sará. No existe uno sin el otro. Esta parashá nos enseña que Abraham necesitó tanto a Sará, como Sará lo necesitó a él, y cuando uno de los dos desapareció físicamente, el otro decidió seguir con su vida, para luego terminar todos los asuntos pendientes en la Tierra, y reunirse con quien había sido su acompañante durante la mayor parte de su vida.

Shabat Shalom. Equipo de Culto y Educación

Haftará

Haftará Melajim I ( Reyes I) 1:1-31 pág 213 La Haftará tiene poco que ver con la Parashá, salvo por su primer versículo, en el que vemos una analogía lingüística más que temática entre nuestro patriarca Abraham y el rey David, que "eran ancianos, ya entrados en años". El resto de la Haftará se va a centrar en los últimos días del rey, su agonía, y la decisión de elegir su sucesor al trono. Luego, una vez que David muere, los primeros capítulos del libro de los reyes se va a centrar en la pelea de sus hijos por la sucesión, como Adoniahu, quien quería proclamarse rey aun cuando su padre estaba vivo. Finalmente, y luego de varias peleas, terminaría triunfando Shelomó, quien se convertiría en el tercer rey de Israel, sería premiado con el don de la sabiduría y tendría el honor de construir el Templo de Ierushalaim que no pudo construir su padre David.